Presentación

________________________________________________________________________________

Presentación: ¿Por qué Ulises?


________________________________________________________________________________

11 diciembre 2012

Buen viaje...

Solemos sentir que la existencia de los seres allegados es inamovible, y no nos damos cuenta de nuestro error hasta que se marchan... Para no volver. Suelen dejar un gran, un enorme, un descomunal vacío que nos produce puntuales vértigos inabarcables. Aunque sabemos que se trata de la retirada del andamiaje que facilitó la construcción de nuestro propio ser, frecuentemente sentimos que se trata de la retirada de los pilares y que caeremos sin ellos; pero lo que en realidad tenemos que hacer es sonreír haciendo hincapié consciente en esos pilares que erigieron en Ítaca para nuestro mágico sustento, sin los que no seríamos los navegantes que somos, darles las gracias y desearles buena mar, buen viaje, y esforzarnos por hacerlo con los que nos siguen al menos tan bien como lo hicieron ellos.

Buen viaje... 

Por Ulises.

16 marzo 2012

El telar de Penélope.

Un día mi Penélope comenzó a tejer. Un día que se sintió profundamente perdida como yo. Tan sola como yo. O quizá más. Teje para no volverse loca. Teje para sentir que sigue teniendo alguna unión con el mundo, o con un mundo imaginario que no la decepcione. Ella no entiende mi viaje; porque ella hace otro viaje. Esa es su forma de viajar en busca de sí misma o para permanecer en sí.

Hoy he tenido noticias de su quehacer, y he podido acariciar los hilos del dolor que tanto tiempo lleva gritándome desde una lejana playa. Hoy, y no antes, he oído el lamento de su voz a través de su telar. Infinitamente menos embriagador que el canto de una sirena muda, radicalmente opuesto; pero infinitamente más turbador.

Cuán lejos estoy, Penélope, de ti. Cuán lejos estás tú de mí. Ambos sufriendo nuestra mutua ausencia de nosotros y cada uno de sí mismo. Cuán difícil nos es entender la búsqueda del otro.

Añoro el pasado, sí, porque es más mío que este presente.

Aún en la distancia triste, te quiero. O quizá a quien quiero es a la Penélope que tú misma estás buscando también. No importa. Está en algún lugar dentro de ti y aparecerá. Ojalá más temprano que tarde. Ojalá llegue mi yo que añoras también pronto a ti. 

Por Ulises.

04 marzo 2012

Una noche más.

Como cada noche, subió al encuentro de su padre, alejándose del pueblo monte arriba. No había faltado a la cita nocturna ni una vez desde hacía ya casi nueve años. Su vida había cambiado; mucho. Había crecido, se había casado, tenía hijos. Le gustaba hablar de ellos a su padre y escucharse. Escuchar los avances, las aventuras y las travesuras de esos nietos, aunque no podían tener un encuentro común de padre e hijo.

Durante ese día no había ocurrido nada de especial interés, pero podía hablar de cualquier otra cosa. El tema no era lo importante. Hablaría de los cambios del pueblo. de algún cotilleo sobre los lugareños, del pasado... Sobre todo del pasado y las disculpas pendientes.

Lo que más le jodía era el hecho de que uno de los dos tuviera que morir para reconciliarse con sus sentimientos.


J.map
26-03-2008